Aunque esta recomendación no es nueva, la FDA (autoridad sanitaria de EEUU) va a obligar a los fabricantes a incluir de manera visible el aviso "Para uso de un solo paciente" tanto en las plumas como en sus embalajes. El motivo, ya conocido, es que las plumas pueden contener sangre del paciente y, por tanto, conducir a la transmisión de virus como el VIH y virus de hepatitis.

Las autoridades sanitarias de EEUU aprobaron ayer una nueva insulina de larga duración de acción (basal), comercializada con el nombre de Toujeo por la compañía Sanofi, mismo fabricante de Lantus. Al igual que su antecesora, Toujeo es insulina glargina pero 3 veces más concentrada y con una liberación más gradual, lo que teóricamente debe disminuir la tasa de hipoglucemias.

La FDA acaba de autorizar a la compañía Dexcom la comercialización de su sistema Share, primer conjunto de aplicaciones médicas móviles que permiten a las personas con diabetes compartir de forma automática y segura los datos de un monitor continuo de glucosa en tiempo real (MCG) usando un iPhone, lo que permite a los cuidadores controlar la glucemia de un paciente remoto a través de sus propios móviles.

Una ley recientemente aprobada en el Estado de Tennessee (EEUU) ha añadido la insulina a la lista de medicamentos que personal de la escuela voluntariamente entrenado podrá administrar a los niños. Con éste ya son 23 los Estados de la Unión, más el Distrito de Columbia, los que han optado por una vía que permite a los niños con DM1 recibir apoyo real a sus necesidades en la escuela.

Un estudio reciente muestra que muchas personas con diagnóstico de DM1 segregan insulina, aún en pequeñas cantidades, muchos años después del diagnóstico. En el trabajo se ha utilizado un método ultrasensible de medición del péptido C (molécula precursora de la insulina) en 924 personas con debut antes de los 30 años de edad y una duración media de su diabetes de 19 años, encontrándose que en el 80% de estos pacientes existían niveles ínfimos pero detectables de péptido C, lo que parece indicar que muchas personas no pierden la masa de células beta por completo y son capaces de segregar insulina incluso 40 años después del diagnóstico.